Escrito por Tendenzias

¿Qué es el mobbing?

En una sociedad cada vez más competitiva es norma habitual el sentir la presión en el trabajo, esto puede ser bueno o malo en función de cómo la recibamos. Sin embargo cuando la presión lleva consigo conflictos, crea situaciones para nada justas, y sobre todo si esa presión sobrepasa los límites de normalidad, se puede estar ante un caso de mobbing.

¿Qué es el mobbing?.

Se podría definir como la conducta que se repite durante un periodo de tiempo determinado que uno o varios trabajadores tienen hacia otro trabajador. Una conducta para nada agradable, y es que es un trato vejatorio, humillante, discriminatorio y degradante, afectando por completo su ambiente y situación laboral hasta el extremo de tener que renunciar a su trabajo.

¿Cuándo se produce un caso de mobbing?

Para que se produzca un caso de mobbing deben darse una serie de circunstancias que lo caracterizan. Son las siguientes:

  1. No debe tratarse de un hecho aislado, sino que  las conductas hostiles han de producirse de manera reiterada y con frecuencia a lo largo de un periodo de tiempo.
  2. Que la gravedad de los actos afecte a la dignidad del trabajador, y que sus condiciones de trabajo se resientan y se degraden.
  3. Es frecuente, pero no imprescindible, que se produczca un daño físico o psíquico, y es que basta con que se vulneren y falten los derechos fundamentales y profesionales del trabajador. Éstos derechos son, entre otros, el derecho a su honor, a la igualdad de trato, al desempleo de su trabajo, a su dignidad profesional, a la ocupación efectiva o a la información.

    ¿Cómo actuar ante un caso de mobbing?

    El trabajador tiene derecho a su integridad física y psíquica, siendo su jefe o el empleador el que debe ser responsable de garantizarla. La persona que padede un acoso laboral tiene que saber cómo actuar. Puede hacer uso de las siguientes opciones:

    1. Una solución interna: Si en la empresa existe algún órgano o figura de mediación, en el caso de que no lo hubiera puede actuar como mediador un superior común o el departamento de Recursos Humanos.
    2. Órganos de defensa de los trabajadores: Dirigirse a los representantes de los trabajadores de la empresa, a un sindicato, o a una mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales para proceder a la denuncia de la situación.
    3. Dirigirse a la inspección: Se acude a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Este organismo se encargará de comprobar los hechos para así poder buscar una conciliación o bien sancionar a la empresa si no está respetando los derechos fundamentales del trabajador. La Inspección puede adoptar diversas medidas como pedir que se dé ocupación efectiva al trabajador, o exigir que se le restituyan sus condiciones laborales en el caso de que éstas se hubieran modificado de forma ilegal.
    4. Acudir a la justicia (vía social): Si las medidas anteriores han fracasado, se deberá acudir a los tribunales. En un principio, estos asuntos tendrían que dirimirse en un juzgado de lo social.
    5. Acudir a la vía penal: No hay ninguna figura jurídica tipificada como acoso moral, pero hay que destacar que algunos aspectos si pueden ser considerados delitos o faltas como las siguientes:
    • Si se llega a agredir al trabajador mediante vejaciones, coacciones, incluso llegando a causar lesiones físicas.
    • Si se incurre en delitos contra el honor o la intimidad.

    En estos casos la solución sería denunciar al acosador, incluso al representante legal de la empresa, pero suele ser un recurso ya muy extremo y ciertamente poco práctico.

    Más información sobre este tema en los siguientes enlaces:

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